Cine Gaumont (Av. Rivadavia 1635) a partir del 27 de febrero (15:40hs -
21:00hs).
jueves, 26 de febrero de 2015
lunes, 9 de febrero de 2015
Recuerdos como tatuajes mentales.
Por Rodrigo Gómez M.
Si
comprendieramos que un recuerdo es un acuerdo momentáneo, un convenio
transitorio, o una simple negociación de puntos de vista, tan falso como lo que
nunca ocurrió, seguramente viviríamos mejor (anímicamente). Al parecer los
recuerdos serían más útiles para poder funcionar mejor (memorizar la ubicación
del lugar de trabajo, por ejemplo), que para alimentar una supuesta
autobiografía ("mal negocio" tarde o temprano). Después de todo la
autobiografía es como una colección de epitafios: “Aquí yace el momento en que
te encontré”, “Esta es la tumba de aquel baile de graduación, que si no la
mueve nadie la recordaré tal cual”, “Ojalá que nadie exhume el momento
de mi mejor concierto, quizás no fue tan bueno como me pareció”, etc.
¿Es útil
recordar (tener presente) que los recuerdos no existen?. ¿No es una
deslealtad?. ¿Pero …es una decisión racional en primer lugar?. En todo caso la
trampa mental es bastante escurridiza si lo intentan, ...un salmón invisible.
Es tan molesto como tratar de estafarse a uno mismo. Seguramente esa es una
gran lección Zen. Se pueden describir nuestros condicionantes, pero otra cosa muy
distinta es ver como pasan por el lado, sin cambiar nada importante.
Los
recuerdos parecen ser una colección de predicados incambiables. “Yo fui aquel lamentable alumno de
contabilidad, sin embargo…”.
Sabemos
que “ser” (en pasado, presente o futuro) es uno de los verbos más manipulados
por el poder (y por la mayoría de nosotros también). A nivel ideológico es como
una flecha sin destino, no dice 1=1, sino “esto es lo que más vale” según las
directrices del partido, o la cantidad de católicos que van a votar en esta
circunscripción.
El “es”
en lógica no indica necesariamente que una cosa sea igual a otra, sino que
existe un cierto tipo de equivalencia, de variado aspecto que está por
definirse. ¿Alguien puede pensar que todos somos Socrates, porque Socrates es mortal?.
Más confusión
habrá si usamos el mismo verbo para “ser” y “estar”. Imaginen los márgenes de
manipulación posibles. En primer lugar ser no es para nada intercambiable con
estar (por suerte no soy como estoy):
ser es lo opuesto, lo que no se está quieto, la contraposición concreta de un
“estar”.
Por lo
mismo, los tatuajes suelen ser un buen testimonio de que sabemos que los buenos
recuerdos van a desaparecer. Hoy cuando fui al super vi dos, uno en la espalda
bajo el cuello, el típico signo “ying/yang”. Pero otro en la espalda de otra
chica, decía algo así como “Que el dolor de perderte no sea más importante que
la dicha de haberte tenido” (en alguna parte agregaba el nombre del perdido).
Ese contraste de estos dos tatuajes vistos en la misma mañana, me llamó la
atención. Uno, la trascendencia; otro el apego específico. Racionalmente,
incluso espiritualmente, uno puede ser más certero que el otro, seguramente.
Por ejemplo saber que estamos en un naufragio, puede ser mejor que seguir bailando
en la cubierta sin saber lo que nos espera. Aunque el problema es otro: anclarse. Seguir escribiendo soluciones
cuando el problema es escribir. Mirar por la ventana cuando hay que romperla. O
seguir nadando cuando conviene hundirse metafórica y terapéuticamente… o perder cuando todos dicen que hay que ganar. En fin...
De hecho
cambiar de registro probablemente sea una marca de la genialidad. Eso es quitarle
peso a los falsos recuerdos, aunque sólo sea momentáneamente.
viernes, 16 de enero de 2015
domingo, 9 de noviembre de 2014
Coerciones en lo precario. Salvajismos en la era digital (Segunda parte)
Por Rodrigo Gómez M.
El tema sonará obvio:
El control social está en nosotros. Lo internalizamos. Nos
han ganado. Somos ganado...
El controlador interiorizado en la mente del hombre es
condición para lo que se ha denominado “sociedad del rendimiento”. El filósofo
alemán (de origen coreano) Byung-Chul Han plantea el punto de agotamiento y derrota al que puede
llegar el individuo, al sentirse sometido a la extrema presión del poder hacer,
que se manifiesta en este tipo de sociedad, y lo relaciona con los trastornos
depresivos: “El lamento del individuo depresivo, “Nada es posible”, solamente
puede manifestarse dentro de una sociedad que cree que “Nada es imposible”.
No-poder-poder-más conduce a un destructivo reproche de sí mismo y a la
autoagresión. El sujeto de rendimiento se encuentra en guerra consigo mismo y
el depresivo es el inválido de esta guerra interiorizada.”
Por otro lado podemos observar los mecanismos eficaces para
mantener un nivel de control en parte sutil. Las mayorías de población en los
países capitalistas actuales están programados culturalmente para evadir a las
voces, que veinte años atrás podían provenir de guías revolucionarios, a veces
por considerarlos "desequilibrados", "geek",
"weird", "freak" o cualquiera de estas etiquetas
exportadas por la cultura pop del capitalismo, para vacunarse de disidencia
social y/o política, y que tan bien se han tragado los adolescentes
adoctrinados y acríticos de estos países (los futuros, e incluso actuales
"adultos"). Esto es parte de lo que Baudrillard llamaba
"violencia del consenso". La desconfianza social implantada hacia las
formas de liberación de las reglas implícitas del juego capitalista, se ha
propagado fácilmente a través de los demás países de Occidente (Europa
occidental, Centroamérica, Sudamérica), como la siguiente fase depurada del
colonialismo sociopolítico del imperialismo, que en las décadas del 60-70, se
propagó burda y brutalmente por América Latina, por medio del apoyo a
dictaduras salvajes y sangrientas. Esta forma de colonización es más sutil y
efectiva. Aún más gracias a algunas llamadas "redes sociales",
instrumento depurado de vigilancia y manipulación del Capital, que permite
propagar mucho más rápida y eficazmente las tendencias informativas y
culturales del Imperio. La gente se entregó. Los jóvenes se entregaron.
Cedieron toda su información personal, se desapropiaron voluntariamente de sí
mismos para facilitar el control, se entregaron al mercado de públicos asediado
por las empresas-aves de rapiña, que tienen la oportunidad de dirigir desde
dentro el consumo, y disponen del mecanismo más eficaz de estudio de mercado
que ha existido en el mundo. En resumidas cuentas han consumido o engullido
plenamente a los consumidores en su propia panza de mercadeo virtual y real.
Los tienen comiendo en su propia mano, reduciendo casi al mínimo la brecha
oferta/demanda, en un circuito donde la demanda produce instantáneamente la
próxima oferta, que a su vez fue producida (hace unos segundos atrás) por la
oferta anterior; y donde los propios clientes son "maniquíes" con
escasa autonomía, en las vitrinas de estas mismas tiendas y empresas del
mega-mercado global excluyente, encargados de atraer a los próximos clientes,
que luego también se transformarán en maniquíes virtuales de movimientos
reducidos (con falsa apariencia de libertad). Este accionar de los usuarios en
las redes tiene escasa autonomía, o posee mucho de falsa autonomía, ya que
incluso las formas de presentación personal y el "pavoneo
virtual", están pre-dirigidas por modelos mediáticos como cantantes pop o
actores salidos del mismo hiper-nicho cultural, o bien tienen referencias de
interacción tomadas de las series o sitcoms de las cadenas de televisión
norteamericana. Y conjuntamente con esto, la selectividad de gustos y
elecciones personales está cada vez más etiquetada (por no decir iconizada),
para la más rápida detección de clientes por parte de las empresas vigías, o
bien para acelerar el encuentro de afinidades en este mercado de oportunismo
vincular a ultranza. En este sistema de
vigilancia-manipulación extrema, los usuarios están remitiendo huellas casi
minuto a minuto de su tránsito virtual, a través de mútiples recomendaciones de
todo tipo al sitio del medio social en cuestión, quedando actualizado y
catalogado en su historial o timeline, transformándose así estas
actualizaciones en huellas pormenorizadas de su experiencia personal por la web.
En este proceso de inversión pulsional sobre comunidades online, se extrema el
proceso de virtualización de las identidades personales. A través de conexiones
digitalizadas, pronto los seres humanos van a poder ser desconectados
vitalmente, al suprimir sus cuentas en estas redes de pertenencia virtual, ya
que sus cerebros van a enviar y recibir directamente los estímulos sensoriales
a través del ordenador, y de él dependerán sus funciones vitales.
(Continuará...)
jueves, 6 de noviembre de 2014
lunes, 13 de octubre de 2014
SISTEMAS EMERGENTES (música instrumental)
Música y edición de vídeo: Rodrigo Gómez M.
Dedicado a los locos que me indicaron que había que abandonar este sistema de mezquindad y avasallamiento constante.
Nota: esta música surge del coloquio de luminosidades intrapsíquicas producido a partir de un quiebre espiritual. Ojalá perciban las interferencias mentales en el interior de ustedes, y la luz de fondo que siempre está ahí. Véanlo bien.
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